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Carlos Morel, su vida, biografía y obras

 Pinterest Carlos Morel (1813-1894) "Caballería"
Caballería

Al hablar sobre el arte argentino es casi imposible no nombrar a uno de los máximos representantes de la pintura argentina, y no solo eso, sino al que es considerado como el primer pintor argentino, estamos hablando indudablemente de Carlos Morel.

Recordemos que la escena de la pintura en Argentina estuvo en manos de extranjeros por mucho tiempo, por lo que es un tanto difícil decir que dichos artistas y sus obras sean un fiel reflejo de la tierra argentina.

Esto sucedió sobre todo a principios del siglo XIX donde la cantidad de artistas plásticos que llegaban a este país no era poca y todos y cada uno de ellos llegaba con ganas de prosperar. A estos se les conoce más coloquialmente como artistas viajeros.

Uno de los ejemplos clásico de estos “pintores viajeros” lo tenemos con el marino inglés Emeric Essex Vidal, el cual fue un acuarelista que dejó grandes testimonios sobre el pasado argentino, tenemos además a Carlos E. Pellegrini, el cual a pesar de ser un ingeniero francés, se dedicó a la pintura en estas tierras.

La verdad es que la lista es larga, pero todos estos pintores de cierta manera desempeñaron funciones de reporteros gráficos, ya que se encargaron de inmortalizar en sus obras las costumbres y confidencias de la gente, así como plasmar desde su perspectiva la sociedad argentina.

Cabe destacar también que la mayoría de las obras de estos pintores extranjeros eran simples trabajos de retratista de las diversas familias que los contrataban, catalogándose así como pinturas, dibujos y escenas costumbristas, por lo que carecían de ese desea inerte de querer hacer un comentario sobre la realidad de los argentinos.

Datos relevantes sobre Carlos Morel

El Mercado de Carretas de Carlos Morel
El Mercado de Carretas

Habiendo explicado a grandes rasgos el contexto histórico que rodeaba la vida de Carlos Morel, procedamos a comentar un poco sobre su vida. Carlos Morel fue un pintor y litógrafo argentino, el cual nació en la ciudad de Buenos Aires en el año de 1813.

Muchos destacan el hecho de que este fuera los años de la Asamblea Constituyente, una época verdaderamente especial en la que se comenzaban a sentar las bases para el futuro del país.

Desde muy temprana edad Morel comienza su instrucción en el mundo de la pintura, el dibujo y las artes. Tuvo la oportunidad de estudiar con una gran variedad de profesores extranjeros en su Alma Mater la Universidad de Buenos Aires, la cual fue abierta por Bernardino Rivadavia en el año 1821.

Una vez ya formalizada su educación el pintor no tuvo ningún repara en enfrentarse a todos los géneros populares de expresión plástica en la pintura, esto le llevó a la realización de numerosos retratos, pinturas con temas religiosos, paisajes, pinturas costumbristas, además de temas históricos dentro de sus obras, como una formas de apreciar el pasado y ansiar el futuro.

A pesar de la enorme confusión que existe con la organización de los oleos y pinturas de la época podemos decir que Morel se salvó de esto, es bastante común ver cuadros firmados con fechas y lugares erróneos que no tienen relación con los datos históricos que se tiene sobre los pintores.

Por su parte Carlos Morel se abocó a la producción de una gran cantidad de material, entre ellos óleos y acuarelas, las cuales ilustran de forma excepcional las calles porteñas, locales típicos como pulperías, los gauchos, entre muchos otros personajes de los primeros años patrios.

A él se le suele catalogar bajo el género del romanticismo, esto se debe al dramatismo que fue capaz de plasmar en sus obras, así como también por los movimientos y la gestualidad de sus personajes. Otra de las mayores características sobre su pintura es el efecto de la luz que les otorgó, jugando bastante bien con los colores y el contraste.

Morel tuvo una prolífica carrera como retratista y pintor de miniaturas lo cual le dio la oportunidad de viajar por diversos países de Latinoamérica durante su juventud.

Regresa a Buenos Aires, en el año 1844, después de una breve estadía en Río de Janeiro donde sufre la trágica muerte de su cuñado José María Dupuy, el cual era contrario al régimen rosista, este hecho debilita gravemente su salud mental, la cual termina decayendo hasta su muerte en 1894.